Módulo 1 ·

Amor propio sin postureo

Volver a ti sin filtros, sin autoengaños y sin iluminarte por decreto.

En este primer módulo vamos a desmontar —con humor, cuerpo y verdad— todo lo que crees que es “amor propio”.
Porque si fuera tan fácil como repetir afirmaciones delante del espejo, ya estarías iluminada, millonaria y con un chakra premium en la frente.

Aquí no venimos a “querernos” porque toca.
Venimos a descubrir qué te frena, qué te mueves, y qué necesitas de verdad para empezar a relacionarte contigo sin maquillaje emocional.

¿De qué va este módulo?

De entender que el amor propio no es un concepto etéreo, ni una frase motivadora, ni un “yo me valoro mucho”.
Es una práctica diaria, que pasa por mirar tus sombras con humor, sostener lo que duele y empezar a escucharte sin juzgarte.

Trabajamos desde el teatro, el movimiento, la comedia y herramientas sistémicas (sin ponerse místicas), para que puedas ver lo que te haces sin darte cuenta y empezar a elegir otra cosa.

¿Qué haremos?

  • Dinámicas corporales para soltar la coraza, conectar con el cuerpo y escuchar tu estado real, no el ficticio.

  • Juegos de improvisación y clown que revelan tus patrones de autoexigencia, comparación y boicot… sin drama.

  • Exploraciones escénicas para expresar tus límites, necesidades y voz auténtica.

  • Ejercicios sistémicos suaves para ver qué cargas no te pertenecen y qué roles repites.

  • Humor terapéutico para quitarle hierro a tus sombras y dejar de tomarte tan en serio.

  • Pequeñas prácticas de presencia y autoregulación para que puedas llevar lo trabajado a tu día a día.

Objetivos del módulo

  • Detectar los automatismos que sabotean tu autoestima sin que te des cuenta.

  • Reconectar con tu cuerpo como brújula real de lo que sientes y necesitas.

  • Identificar tus máscaras (la fuerte, la perfecta, la que “no molesta”, etc.) y empezar a aflojarlas.

  • Poner límites y dar permiso a tu voz auténtica en un entorno seguro y creativo.

  • Transformar la vergüenza en potencia escénica y personal.

  • Construir un amor propio honesto, no forzado, no “luminoso compulsivo”: un amor propio que puedas sostener.

QUIERO VOLVER A AMARME